Terapia para el control de la ira

Sientes que la emoción te desborda. Y no es un estado emocional positivo, precisamente. La presión arterial te sube, los músculos se tensan. Sabes que es el preludio de que la ira te supere. Aun sabiéndolo, vuelves a caer. Vuelves a equivocarte.

Puede que al principio sea un leve enfado, pero rápidamente se transforma en una ira desproporcionada que te lleva a una conducta agresiva incontrolable, en ocasiones seguida de violencia.  ¿Por qué no puedo controlar esa ira desenfrenada?, te preguntas.

También sientes que tienes buen fondo. Que el 90% del tiempo estás bien y sabes comportarte. Que tienes buenos actos hacia las personas. Pero ese 10%, cuando la ira se apodera de ti, fastidia todo lo bueno de tu vida: relaciones sociales, con familiares o con compañeros de trabajo. No te preocupes: has llegado al lugar indicado. Puedo ofrecerte el apoyo psicológico que necesitas, mediante una psicoterapia enfocada en el control de la ira y distintas técnicas de relajación. ¿Quieres aprender a controlar la ira? Quédate conmigo.

¿Qué es la ira?

Como cualquier animal, reaccionamos ante situaciones cuando nos atacan. Nuestro organismo reacciona escapando o defendiéndose. Lo mismo con las personas. Sin embargo, las personas sí tenemos la capacidad de gestionar de forma diferente esos estímulos.

La ofensa, la agresión verbal o física, la insatisfacción de una necesidad o la frustración por no conseguir una meta, produce rabia e indignación. Ira. No siempre justificada. Y menos justificación tienen los daños que podamos producir en otras personas o hacia nosotros mismos. Todos podemos sentir ira, pero debemos saber cómo gestionarla para afrontar las situaciones.

Es importante que entiendas que la ira es una reacción emocional, no la conducta en sí. Y es una reacción primaria de nuestro cuerpo. Se da en aquellos casos en los que podemos considerar que se atenta contra nuestros intereses, que se falta al respeto o que se percibe una agresión. Muchas veces, no existe tal o es más leve de lo que indican nuestros sentimientos, casi siempre exagerados.

A veces la falta de control ante los estímulos que nos rodean, incluyendo los estados de ira, pueden ir asociados de otro trastorno o ser consecuencia del mismo. Es el caso del Síndrome de Tourette, del trastorno de personalidad límite o del trastorno explosivo inminente. Incluso la ansiedad puede producir una tendencia a estar más irascibles y, por ende, a enfadarnos más. Los ataques de ira también pueden venir de conductas adictivas, como la ludopatía o el consumo de sustancias como drogas o alcohol.

¿Cómo puedo controlar la ira?

¿Crees que nunca podrás controlar tu conducta? No es así. Déjame que me explique. En principio, aprender a controlar la ira puede parecer casi imposible. Si tienes plena identificación con el caso anterior, pensarás que esos estados agresivos, aunque sean momentáneos, son de tal magnitud que no ves la esperanza de ponerle remedio. Crees que esos enfados son incontrolables.

Sin embargo, se puede “curar” la conducta agresiva, incluso cuando también se muestra de modo violento. Y solamente con la terapia que te ofrece un psicólogo o psicóloga, siempre que cuente con el método adecuado. En mi caso, no solamente te aseguro resultados, sino que te los aseguro pronto, muy pronto. Mucho antes de lo que crees, dejarás atrás esos estados emocionales que tantos inconvenientes te están causando en tu vida.

Tratamiento para aprender a controlar la ira

¿Crees que puedes necesitar un tratamiento psicológico para el estrés? Te presentaré un plan de intervención totalmente adaptado a tu situación. Un método probado y con resultados garantizados a la hora de tratar el estrés con una terapia breve, con fechas marcadas de antemano. La ayuda psicológica que necesitas para reducir los niveles de estrés y gestionarlo de la mejor manera posible cuando aparezca.

Mal estar mental

Lo primero es valorar tu caso. Determinar la forma y el nivel en que aparece la ira. Y explicarte cómo será la terapia.

Fatiga

Te cansas con facilidad. En muchas ocasiones, incluso sin realizar ninguna actividad que implique cansancio físico o mental.

Alerta

Inquietud o sensación de estar atrapado o con los nervios de punta. Puede que ni siquiera exista una amenaza real, pero la sentimos cerca.

Mal humor

Te encuentras más sensible a los comentarios de los demás e incluso llegar a perder el sentido del humor.

Tensión muscular

Se da por todo el cuerpo pero donde más la somatizamos es en el cuello. Puede que incluso tengas dolores de cabeza.

Insomnio

Problemas de sueño (dificultad para dormirse o para continuar durmiendo, o sueño inquieto e insatisfactorio).

Tratamiento para controlar la ira

Te presentaré un plan de intervención adaptado a tu caso y te lo explicaré detalladamente para que sepas desde el principio todo lo que vamos a trabajar y la duración de la intervención.

Valoración profesional

Lo primero es valorar tu caso. Determinar la forma y el nivel en que aparece la ira. Y explicarte cómo será la terapia

Pronóstico de evolución

vDe antemano y sin sorpresas. Te seré honesto, ante todo, en mis proyecciones futuras y marcaremos metas claras y objetivas.

Propuesta de intervención

Los contenidos, el método y todo sobre el tratamiento para controlar la ira, lo tendrás a tu alcance de antemano.

Registro de tu progreso

Además de apoyo psicológico constante, sabrás cómo avanzas con datos, más allá de cuales sean tus propias sensaciones.

Situaciones reales

Aplicación en situaciones reales en los que la ira suela aparecer. De esta manera, cuando nos suceda en la realidad, sabremos cómo gestionarlo.

Prevención de recaída

¿Crees que puedes superar la ira con mi tratamiento, pero tienes miedo de recaer en el futuro? Dispondrás de técnicas que te servirán a largo plazo.

La terapia cognitivo conductual ha demostrado ser el tratamiento psicológico para los pacientes con trastorno de ira.

1 consulta

85€

Bono 3 sesiones

210€ 70€/consulta

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Preguntas frecuentes

Por supuesto. De hecho, especialmente en la psicoterapia para controlar la ira, tiene ventajas añadidas. Si para otro tipo de terapias psicológicas o tratamientos ya tiene de por sí los beneficios de no desplazarse (no perder tiempo ni dinero), existen algunos en los que el estar en un entorno seguro, cómodo y lleno de privacidad añade un plus a la hora de sopesar si optar por un tratamiento presencial o a distancia. Es el caso de las personas que quieran aprender a gestionar su ira y su enfado mediante tratamiento online.

Por supuesto. Tú eliges cuando comenzar, los horarios y la frecuencia de asistencia en función de tus posibilidades (económicas, de tiempo disponible y cualquier otro factor que te condicione la asistencia a mis sesiones psicológicas online para el tratamiento de la ira. ¡Conmigo, no tienes barreras!

Como es posible que necesites realizar algunas técnicas de relajación de Mindfulness, lo mejor es un dispositivo que te ofrezca la posibilidad de un mejor visionado. Sin embargo, tienes la libertad para escoger el dispositivo que desees, desde un móvil, como un smartphone, tableta o un ordenador portátil hasta un ordenador de sobremesa con videocámara (si no tienes webcam, no te preocupes, buscaremos otra opción).

Sí. Puedes hacerlo. Lo enfocaré como una terapia de relajación. Y cualquier persona puede hacerlo. Incluso si estás buscando una terapia de psicología infantil para tu hijo o hija, también trabajo con niños y adolescentes. Y dispongo de formación cualificada en Mindfulness, un método de meditación y relajación que sirve para todas las personas, incluso para las que ya tienen tranquilidad en su vida. También terapia de pareja online.

Como prioridad para el tratamiento de la conducta agresiva suelo proponer Zoom. En lo referente a este tipo de terapia, nos aporta numerosas ventajas. De todas formas, siempre estoy abierto a cualquier tipo de propuesta y también he trabajado con otras alternativas, como Skype o Googlemeet. Y si, por ejemplo, tienes problemas con el audio, podemos realizar una llamada telefónica con el apoyo de las imágenes en vídeo de la plataforma online que utilicemos. Lo importante, sobre todo, será el sonido.

Estaremos en contacto continuamente y encajaremos fechas con tiempo de antelación. Además, cuando hagas la reserva de tu sesión para el tratamiento del control de la ira, te llegará un e-mail automático con los datos de acceso a la reunión. Y no solo eso, también te llegará un recordatorio de la reunión un día antes y otro más, una hora antes con los datos de acceso para tu sesión de terapia psicológica enfocada en el control de ira. Si tienes otra pregunta que hacerme, ponte en contacto conmigo. Puedes solicitar información sobre mis tarifas como psicólogo para tratar la ira sin compromiso, o pedirme cualquier otro tipo de información.

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